El Gobierno y las Comunidades Autónomas acuerdan el sistema de promoción de este nivel con el objetivo de reducir el índice de abandono.

Los alumnos del primer curso de Bachillerato que suspendan tres o cuatro asignaturas no tendrán que repetir obligatoriamente el curso completo y en el mes de septiembre podrán matricularse sólo en las materias cateadas, conservando las notas obtenidas en el resto.

Ésta es la fórmula pactada ayer por el Ministerio de Educación y las diferentes consejerías autonómicas de Educación en la Comisión General de la Educación para salir del atolladero planteado por el Tribunal Supremo hace unos meses. El pasado marzo el alto tribunal denegó que los bachilleres de primer año con cuatro suspensos pudieran pasar parcialmente de curso y avanzar materias de segundo para no perder todo el año, como permitía hasta entonces el decreto del año 2007 que regula la estructura del Bachillerato y sus enseñanzas mínimas.